Alojamiento
The Beach Palace Kenya
The Beach Palace Kenya ocupa tres acres frente a la arena blanca de Jacaranda Bay, en un tramo tranquilo de la costa situado entre Malindi y Watamu. Concebida como una gran casa privada, combina la escala de una residencia para familias y grupos con un servicio plenamente atendido. Sus espacios se abren al océano mediante terrazas, jardines y una veranda acristalada, mientras una piscina infinity elevada de 40 metros recorre el frente de la villa. La arquitectura incorpora referencias suajilis y marroquíes, mobiliario realizado por artesanos locales, tejidos italianos, alfombras orientales y antigüedades reunidas por sus propietarias.
La casa cuenta con nueve dormitorios en suite y aire acondicionado. Dos master suites de la planta superior incluyen dos dormitorios, baño con bañera, balcón y terraza privada, una distribución especialmente cómoda para parejas que viajan con niños. Las demás suites se reparten entre la planta de la piscina y el jardín: algunas tienen terraza con tumbonas, otras acceso directo al jardín y la playa, y varias comunican de forma inmediata con la piscina. Tres salones, un comedor interior de gran capacidad, zonas de estar exteriores, una terraza marroquí y distintos rincones junto al mar permiten que un grupo numeroso conviva sin perder intimidad.
Un responsable de la propiedad y un equipo de diez personas, incluidos dos chefs, atienden la estancia. La gastronomía puede organizarse en el comedor, la veranda, la terraza panorámica o el cenador de la playa, con aperitivos, barbacoas de pescado y marisco, cenas temáticas y veladas alrededor de una hoguera. La casa dispone de seguridad las 24 horas y puede coordinar traslados desde Malindi o Mombasa. Los servicios especiales y consumos deben confirmarse en cada reserva, ya que no todos forman necesariamente parte de la tarifa de alquiler.
El bienestar se adapta a la estancia privada: una masajista profesional ofrece tratamientos relajantes, de tejido profundo y drenaje linfático; bajo petición se organizan sesiones personales de yoga, pilates, acondicionamiento físico y gimnasia acuática. La extensa piscina, la playa y los jardines hacen posible alternar actividad y descanso sin salir de la propiedad.
En el mar se pueden coordinar buceo, snorkel en los arrecifes de Malindi, excursiones en barco con fondo de cristal, kitesurf con instructor y una navegación privada en dhow al atardecer desde Watamu. También se proponen jornadas de Safari Blue y excursiones terrestres, incluida Marafa o Hell’s Kitchen, un paisaje de barrancos y columnas de arenisca especialmente atractivo al final del día. Las salidas marítimas, los encuentros con delfines y cualquier actividad de naturaleza dependen siempre de la meteorología, el estado del mar y la presencia de fauna.
Es una elección muy singular para una familia extensa, varias parejas o una celebración discreta: más próxima a una residencia privada con personal que a un resort convencional. Bodas, aniversarios y cenas especiales pueden organizarse con planificación previa, preservando el carácter exclusivo de la casa y su relación directa con el océano.